NVIDIA lanzó los drivers GeForce Game Ready 577.00 el 22 de julio. Estos drivers contienen optimizaciones para nuevos juegos y otros cambios, ¿pero suponen alguna mejora de rendimiento cuando se utilizan con tarjetas gráficas que ya tienen varios años?
NJ Tech ha compartido una prueba de rendimiento utilizando una GeForce GTX 1660 SUPER con los drivers 566.36 y los 577.00. Esta tarjeta gráfica no está obsoleta, porque utiliza la arquitectura Turing y sigue recibiendo soporte en los drivers oficiales de NVIDIA, pero ya tiene unos cuantos años, y no cuenta con núcleos para IA ni núcleos para trazado de rayos.
En Cyberpunk 2077 con resolución 1080p y calidad media hay una bajada de 64 FPS a 63 FPS con los nuevos drivers. Call of Duty Black Ops 6 en 1080p y calidad equilibrada funciona a 65 FPS con los drivers anteriores, y a 63 FPS con los 577.00.
Counter-Strike 2 cambia la tendencia y gana 3 FPS con los nuevos drivers, subiendo de 354 FPS a 357 FPS en 1080p con calidad baja. Elden Ring Nightreign empata a 58 FPS con ambos drivers, GTA V Enhanced Edition baja de 129 FPS a 127 FPS con los nuevos drivers, y Marvel Rivals gana dos FPS.
Red Dead Redemption 2 gana 3 FPS con los nuevos drivers, así que hay una mezcla de resultados con pequeñas caídas y pequeñas ganancias, cambios poco importantes, lo normal para una tarjeta gráfica que ya lleva tantos años en el mercado, y que ya se ha optimizado y exprimido todo lo posible a nivel de drivers.
Los nuevos drivers son más importantes para estas tarjetas gráficas por el soporte necesario que aportan en juegos nuevos, y porque las mantienen actualizadas y libres de problemas de compatibilidad y seguridad, más que por cambios en el rendimiento.