SteamOS ha ganado mucho interés. Si Valve decide lanzar versiones adaptadas a PCs de escritorio compatibles con una mayor cantidad de configuraciones hay un sector que está convencido de que podría acabar desplazando a Windows en equipos gaming, y que sería la gran esperanza para que Linux crezca exponencialmente en cuota de mercado.
Digital Foundry ha dado su punto de vista sobre este tema, y ha dicho que tiene potencial, pero que uno de sus grandes problemas es que en su estado actual tiene un soporte muy limitado, y es que solo es compatible con tarjetas gráficas AMD Radeon muy concretas.
NVIDIA es la que más cuota de mercado tiene, así que dar soporte a las tarjetas gráficas de esta marca sería algo necesario para que SteamOS realmente pueda llegar a competir con Windows en PC. Ampliar ese soporte a otras configuraciones tanto GPU como CPU sería complicado, y podría introducir demasiados desafíos a la hora de optimizar.
La amplitud a nivel de soporte y la cobertura que ofrece Windows son dos cosas con las que SteamOS no puede competir, y esto es lo que tendría que mejorar el sistema operativo de Valve.
A una parte del equipo de Digital Foundry les gustaría una alternativa a Windows, y reconocen que lo que ha hecho Microsoft en los últimos años con este sistema operativo no ha sido acertado, pero saben que no va a ser fácil para SteamOS, y que este sistema operativo todavía tendría mucho que mejorar para poder competir con Windows de verdad.