El CEO de Intel ha confirmado algunos de los cambios y de los objetivos que se ha marcado la compañía para los próximos años, y uno de esos cambios ha sido una sorpresa, porque es una recogida de cable importante.
Intel decidió eliminar la tecnología HyperThreading con sus procesadores Arrow Lake. Esta generación, que es la que sigue vigente actualmente en el mercado de consumo, no tiene esa tecnología que tanto utilizó Intel en el pasado.
La eliminación del HyperThreading fue difícil de entender. Intel había utilizado tanto esta tecnología que le había permitido marcar la diferencia entre gamas de procesadores. Esa etapa en la que un Core i5 era tal por tener 4 núcleos y 4 hilos, y un Core i7 era diferente por tener 4 núcleos y 8 hilos gracias a la tecnología HyperThreading lo deja muy claro.
Según la explicación oficial de Intel, en versión corta, decidieron eliminar el HyperThreading porque esto les permitiría crear mejores procesadores. No mentían, porque el Intel Core Ultra 9 285K es tan potente a pesar de tener menos hilos que es capaz de superar al Intel Core i9-14900K en pruebas y aplicaciones concretas, como Cinebench 24.
Ahora, Intel va a dar marcha atrás, y piensa recuperar la tecnología HyperThreading con los procesadores Coral Rapids que llegarán entre 2028 y 2029. Esta tecnología seguirá siendo exclusiva de los núcleos P, no estará disponible en los núcleos E.
Renunciar al HyperThreading puede tener sentido en ciertos tipos de procesadores, pero en el sector profesional donde se colocan los Xeon, y donde tanto importa la capacidad multihilo de un procesador, eliminar esta tecnología dejaba a Intel en una situación de desventaja demasiado clara.
Puede que en el mercado de consumo general el HyperThreading jamás regrese porque no tiene tanto sentido, pero Intel no ha concretado nada.
