NVIDIA quiere lanzar su primera CPU propia basada en la arquitectura ARM, un proyecto conocido como N1X que lleva tiempo en desarrollo, y que está siendo más complicado de lo que se esperaba.
Fuentes de la industria dicen que la CPU N1X se ha topado con un problema importante que afecta al diseño a nivel de silicio, lo que significa que NVIDIA no tiene otra opción que cambiar ese diseño y retrasar su posible lanzamiento a 2026.
No es el primer problema que tiene este procesador. Los ingenieros de NVIDIA ya se encontraron con otro problema este año, pero fueron capaces de solucionarlo sin tener que tocar el diseño del chip a nivel de silicio, así que no fue ni tan complejo ni requirió de muchos recursos.
Hace unas semanas apareció una muestra del N1X en Geekbench, y los resultados que obtuvo no fueron malos, parecía capaz de competir con el Snapdragon X Elite y con otras soluciones del mercado dentro de ese mismo rango, pero tendrá que volver a la etapa de diseño para superar ese nuevo problema.
Las expectativas con este nuevo chip están disparadas, y esto es bueno para NVIDIA. Si el N1X cumple con las expectativas podría mejorar la posición de la compañía y le permitirá suministrar más soluciones completas de CPU + GPU dentro del sector profesional, algo que NVIDIA lleva tiempo buscando.
También hay rumores de que NVIDIA podría llegar a un acuerdo con Alienware para lanzar un portátil gaming con CPU ARM y GPU NVIDIA, pero esto no está confirmado, y genera dudas por el estado de la emulación de juegos en ARM, que no es bueno.
Este procesador se utilizará primero en entornos donde las CPUs ARM nativas tienen sentido, como el sector profesional, y luego quizá NVIDIA se atreva a expandir su uso más allá de esos sectores.
