Hay muchas formas de jugar en PC. Se puede jugar con un PC de última generación tope de gama de 5.000 euros, pero también se puede jugar con un PC de 600 euros, e incluso con uno de menos de 70 euros. La experiencia no será la misma, ¿pero se puede considerar como buena la experiencia en juegos con un PC tan barato?
Eso es lo que ha probado un conocido canal de YouTube, que ha comprado un PC de segunda mano por menos de 60 euros al cambio (59,90 euros). El equipo tiene un Ryzen 5 2400G, que tiene un CPU de 4 núcleos y 8 hilos basados en la arquitectura Zen, y una GPU integrada Radeon Vega 11 con 704 shaders.
Este equipo, tal como lo compró, tiene solo 8 GB de DDR4 a 2.666 MHz en un módulo, suficiente para jugar a títulos poco exigentes, como Counter Strike 2, que funciona en 1080p con calidad baja a 31 FPS, y Fortnite, que también funciona en 1080p con calidad baja a 37,7 FPS.
Decidió añadir un segundo módulo de 8 GB de DDR4 a 2.666 MHz, y eso redondeó el coste total del equipo a 59,90 euros al cambio.
Con 16 GB de DDR4 en doble canal, el rendimiento de Counter Strike 2 subió de 31 a 48 FPS, y Fortnite pasó de funcionar a 37 FPS a hacerlo a casi 63 FPS. The Elder Scrolls Skyrim funciona a 58 FPS con calidad media, GTA V va a 46 FPS en 1080p con calidad normal, y Kingdom Come Deliverance 2 se puede jugar en 900 con calidad baja y FSR 3.1 en modo rendimiento a 35 FPS.
Juegos poco exigentes como Stardew Valley funcionan perfectos en 1080p (60 FPS), mientras que Red Dead Redemption 2 en 900p con calidad baja y texturas en ultra solo se puede jugar a 33 FPS con FSR 2 en modo rendimiento. Para ser un PC de 60 euros no está tan mal.