La memoria DDR4 todavía se sigue utilizando en muchas configuraciones. La plataforma AM4 es compatible, y el socket LGA-1700 de Intel también tiene placas base compatibles con ese tipo de memoria.
Aunque todavía tiene muchos usos, los grandes fabricantes de memoria están abandonando este estándar para quedarse únicamente con el estándar DDR5 y sus versiones para dispositivos móviles, como LPDDR5 y LPDDR5X. Esto hará que los fabricantes más pequeños sean los únicos que seguirán fabricando y suministrando módulos de DDR4, y podría afectar al precio de venta.
Según TrendForce, el precio de la memoria DDR4 podría subir hasta un 43% en el tercer trimestre de 2025, y el precio de la memoria DDR5 podría subir entre un 3% y un 8%. Combinando ambos valores, se espera un aumento del precio de la DRAM de entre un 8% y un 13% durante ese periodo.
En el mercado de memoria para servidores se espera un aumento del precio de la DDR4 de entre un 28% y un 33%, mientras que el precio de la DDR5 subirá entre un 3% y un 8%. La memoria LPDDR4X podría subir entre un 23% y un 28%, según las estimaciones de esta firman, y la LPDDR5X subirá entre un 5% y un 10%.
La memoria gráfica tampoco se libra de una subida de precios. La GDDR6 podría encarecerse entre un 28% y un 33%, y la GDDR7 entre un 5% y un 10%. En el mercado de consumo general la DDR3, que todavía se fabrica, podría subir hasta un 5%, y la memoria DDR4 entre un 40% y un 45%.
