La geopolítica ha irrumpido en la tecnología como un elefante en una cacharrería. Desde el bloqueo impuesto por la Administración de Estados Unidos a Huawei en 2019, la escalada de medidas en aras de privar a China de recursos tecnológicos no ha cesado. Con Biden continuaron y ahora, de nuevo con Trump, se ha intensificado la tensión.
El penúltimo movimiento lo encontramos en el bloqueo que se ha impuesto a compañías chinas como Huawei o SMIC por parte de Taiwán. Es la primera vez que Taiwán toma medidas tan tajantes contra dos de las empresas que lideran el progreso tecnológico de China como nación tecnológicamente independiente.

Este bloqueo ha sentado mal a China, hasta el punto de que ha anunciado que tomará represalias contra Taiwán y sus controles para la exportación de tecnología, al ser una muestra de complicidad o sometimiento a las políticas de la Administración de Estados Unidos.
En concreto, esta medida pondrá aún más difícil que Huawei y SMIC accedan a recursos tecnológicos de Taiwán para fabricar chips de IA. El objetivo de Trump es impedir el progreso tecnológico de China, aunque parece una meta difícil de conseguir a la vista de los progresos que está haciendo en campos como la fabricación de chips, incluso bajo el severo bloqueo al que lleva sometida esta nación desde hace años.
Las medidas concretas que tomará China no se conocen, aunque son un escalón más en una escalada de hostilidades en las que no se descarta una potencial invasión de Taiwán por parte de China.
Fuente: Bloomberg