Intel está preparando una importante revolución en sus procesadores de consumo para PC. Para poder conseguir esa revolución tendrá que recurrir a un refrito en su próxima generación de CPUs de consumo, Intel Arrow Lake-S Refresh. Esta nueva generación podría llegar a finales de este año o a principios del próximo, y será una revisión menor de la generación actual que se limitará a ofrecer una mayor velocidad de reloj.
Intel Nova Lake-S, sucesora de Intel Arrow Lake-S Refresh, será la verdadera revolución. Esta generación tendrá nuevas arquitecturas en los núcleos P y núcleos E (Coyote Cove y Artic Wolf), utilizará un nuevo proceso de fabricación y tendrá una iGPU de nueva generación. Su NPU también podría ser más potente.
Los rumores dicen que Intel Nova Lake-S tendrá hasta 52 núcleos, que estarán repartidos en 16 núcleos de alto rendimiento, 32 núcleos de alta eficiencia y 4 núcleos de consumo ultra bajo.
Ese aumento de núcleos permitirá disparar el rendimiento en multihilo, pero Intel prepara otro cambio muy importante para mejorar el rendimiento en juegos, y es que podría incorporar además una caché bLLC de gran tamaño que sería el equivalente a la implementación X3D de caché L3 que hace AMD en sus Ryzen.
Si Intel hace las cosas bien, Intel Nova Lake-S podría ser un monstruo en multihilo y rendir muy bien en juegos. La compañía ha ido perdiendo terreno y necesita un impacto contundente en el mercado de CPUs de escritorio cuanto antes para evitar que AMD le siga comiendo terreno, sobre todo tras lo ocurrido con Intel Arrow Lake-S.
