El Fairphone llegó al mercado con una propuesta única, ofrecer un smartphone modular que tendría una mayor vida útil porque sería más fácil de reparar. Este smartphone estaba fabricado, además, con minerales libres de conflictos y en condiciones laborales justas, evitando componentes de la cadena de suministro que pudieran venir de empresas que exploten a sus trabajadores.
Fue un smartphone pionero, que además contaba con un buen soporte de Android para alargar su vida útil. Con el paso del tiempo, este smartphone se mantiene como el más ético del mundo, pero ya no genera tanto interés como antes, y aunque resulta injusto ha quedado en un segundo plano.
Su mayor precio de venta, comparado con otros modelos parecidos en especificaciones, ha influido en esa pérdida de interés, pero es que al tratarse de un smartphone ético los costes de los componentes y de fabricación aumentan, y es normal que el terminal sea más caro. Si queremos smartphones éticos hay que asumir el aumento del precio de venta.
El Fairphone 6 continúa con el espíritu del primer modelo. Su lanzamiento se espera para el 25 de junio, y las especificaciones se han filtrado. Este terminal tendrá una pantalla P-OLED LTPO de 6,31 pulgadas con resolución de 2.484 x 1.116 píxeles, utilizará un SoC Snapdragon 7s Gen3, tendrá 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento ampliable.
La batería del Fairphone 6 es de 4.415 mAh, soporta carga rápida de 33 vatios y tiene una cámara principal de 50 MP, además de una gran angular de 13 MP y una cámara frontal de 32 MP. Su precio será de 549 euros. Este precio es alto para las especificaciones que tiene, podemos encontrar modelos parecidos e incluso mejores por menos de 350 euros, pero es lo que hemos dicho, es el precio a pagar por un smartphone ético.
