ChatGPT es un chatbot que ha recibido un gran entrenamiento para convertirse en uno de los modelos de inteligencia artificial más avanzados que existen ahora mismo. Que sea tan avanzado no quiere decir que sea perfecto, y tampoco que sea capaz de hacerlo todo bien, como ha demostrado un curioso experimento que ha enfrentado a este chatbot con una Atari 2600 en una partida de ajedrez.
Utilizando el emulador Stella, ChatGPT fue aplastado totalmente por la Atari 2600 en el nivel principiante. La Atari 2600 tiene una CPU que funciona a 1,19 MHz, y solo es capaz de realizar jugadas anticipando unos pocos movimientos, así que no tiene el nivel de una IA avanzada y especializada en ajedrez.
Tampoco es que ChatGPT esté especializado en el ajedrez, pero incluso tras darle una formación básica para que aprendiera a jugar este chatbot confundía los movimientos de las piezas y jugó la partida como si no tuviera la más mínima idea de cómo se juega.
No fue un buen perdedor, porque al principio culpaba a los iconos de la Atari 2600, y decía que eran demasiado abstractos y que no podía reconocerlos bien, pero cambiar a un modelo estándar de ajedrez no hizo que la cosa mejorase. ChatGPT insistía en volver a jugar tras perder cada partida, porque esperaba mejorar sus resultados, pero al final no consiguió ganar ni una, y fue aplastado por ese procesador de 1,19 MHz.
Esto nos recuerda que un LLM no tiene inteligencia propia, que depende de los conocimientos que ha obtenido a través del entrenamiento, y que no cuenta con capacidad de deducción ni de raciocinio. No está al nivel de una persona, y tampoco de una Atari 2600, al menos jugando al ajedrez.
