Sega, la que hace décadas competía con Nintendo en el mercado de las consolas domésticas, se mantiene como una de las desarrolladoras y publicadoras de videojuegos más importantes, pero la compañía está preparando cambios importantes que afectarán a su unidad de negocio central.
Cuando se le preguntó por sus planes para el próximo año fiscal, Sega dijo que tiene pensado lanzar menos juegos que el año anterior, pero que estos serán mejores, porque van a invertir en sus grandes franquicias, entre las que se encuentran títulos como Persona, Sonic y Yakuza (Like a Dragon).
Potenciar sus franquicias más importantes y de mayor éxito actualmente es una estrategia que parece acertada, pero puede influir en otras franquicias de menor éxito o que llevan años olvidadas. Sega ha resucitado franquicias como Shinobi, Golden Axe y Streets of Rage, y también vuelven Virtua Fighter y Crazi Taxi, pero no todas han resucitado de la misma manera, porque no todos esos proyectos han tenido el mismo enfoque ni el mismo presupuesto.
Sega ha confirmado que los juegos ya lanzados, que considera como de legado, también son una parte importante de sus ingresos anuales., y que durante los tres primeros trimestres del año fiscal vigente vendieron alrededor de 12 millones de juegos de legado, una cifra a la que contribuyeron mucho los juegos de Sonic.
La compañía no tiene pensado volver al mercado de las consolas, y creo que hace bien, porque se ha convertido en un mercado muy complicado donde ya es muy difícil conseguir hacerse un hueco con el dominio de Nintendo y de Sony, algo que Microsoft sabe muy bien.
