El motor gráfico Unity no está pasando por su mejor momento y es que ciertas decisiones administrativas como los cambios de las cuotas que deben pagar los creadores de videojuegos o incluso desafortunadas criticas a los desarrolladores de videojuegos les han ido en su contra. Parece que tras el abandono de varias desarrolladoras que habrían pasado a Unreal Engine la compañía ha tomado cartas en el asunto y por lo menos algunos cambios para bien sí los ha hecho y ahora se preparan para la llegada de una nueva versión esperando un viento más favorable.
Está previsto que la versión 6 del motor Unity se estrene el próximo 17 de octubre con los cambios económicos hacia los desarrolladores ya aplicados, ahí muchos creen que demasiado tarde y con un importante éxodo de desarrolladores, por lo que la llegada de esta nueva versión es un momento decisivo para ver si hay punto de inflexión o el daño ya está hecho.
De momento podemos ver una demo técnica sobre lo que será capaz de hacer Unity con Time Ghost, una demo que se mueve con una GeForce RTX 4090 y un Intel Core i9-14900K a una resolución de 4K. Esta demo de 4 minutos está desarrollada por el equipo que creó otras demos técnicas conocidas como The Blacksmith, Book of the Dead y The Heretic e intentan demostrar de qué es capaz la nueva versión de su motor.
Algunas de las novedades técnicas que incorpora esta versión es el HDRP (High Definition Render Pipeline), una variedad de nuevas opciones para la iluminación con APVs y otros aspectos técnicos bautizados en inglés como Scenario Blending, Smoke Lighting y GPU Resident Drawer.
También se ha puesto especial hincapié en el Machine Learning y en esta demo podemos ver en funcionamiento el DOTS ECS (Data-Oriented Technology Stack Entity Component System) que les permite crear entornos que muestran como una gráfica trabajando con medio millón de instancias le permite mostrar al usuario hasta 12 millones de instancias de vegetación, un gran ahorro.
Veremos si con la llegada de esta sexta versión hay movimiento de desarrolladoras que vuelven.