La Radeon 890M es tan potente que puede alcanzar a una GeForce GTX 1070 en algunas pruebas. La Radeon 880M está un nivel por debajo de esa GPU integrada, pero también es una de las más potentes de su clase, y según las pruebas de rendimiento que se han filtrado supera al tope de gama de la generación actual, la Radeon RX 780M.
Sus especificaciones son casi idénticas. La Radeon RX 880M tiene 768 shaders, 48 TMUs, 32 ROPs y 16 núcleos para trazado de rayos. Funciona a 2.900 MHz en modo turbo, y utiliza la arquitectura RDNA 3.5. La Radeon 780M tiene las mismas especificaciones, pero funciona a un máximo de 2.700 MHz y utiliza la arquitectura RDNA 3. Esas son las diferencias entre las dos.
El aumento de frecuencias de trabajo, y las novedades que incorpore la arquitectura RDNA 3.5, han sido suficientes para que la Radeon RX 880M supere a la Radeon RX 780M en la prueba 3DMark Time Spy. La diferencia de rendimiento a favor de la Radeon RX 880M es de un 15%, y esta queda un 23% por debajo de la GeForce RTX 3050 en su versión de 40 vatios.
La Radeon 890M puede ser entre un 19% y un 32% más rápida que la Radeon 780M, así que queda muy cerca de la GeForce RTX 3050 de 450 vatios. Esos resultados de rendimiento son muy buenos para una GPU integrada, y mejora las posibilidades en gaming de los equipos ultraligeros que van a llegar al mercado con las nuevas APUs Ryzen AI 300 de AMD.
El rendimiento en pruebas sintéticas no suele equivaler directamente al rendimiento real en juegos, pero 3DMark Time Spy es una referencia mucho más fiable de esto en juegos, sobre todo comparada con algunas como Geekbench 6.
