The First Descendant es un juego muy exigente que necesita de un PC muy potente para funcionar bien, pero esto no le ha impedido convertirse en un enorme éxito. El juego llegó tanto a PC como a consolas, y a pesar de utilizar el Unreal Engine 5 tuvo incluso versiones para Xbox One y PS4.
Ese enfoque multiplataforma, su alta calidad gráfica y su estética se han convertido en la fórmula del éxito, porque The First Descendant acumula unos 10 millones de jugadores. Esta cifra es impresionante para un juego de tipo "free to play" que se deja jugar de forma gratuita, aunque sabe cómo tentar a los jugadores con micropagos bastante sugerentes.
Muchos lo han criticado por ser una copia de conceptos de juegos como Destiny, Warframe y The Division, cosa que en parte es verdad, pero si nos ponemos quisquillosos es difícil encontrar juegos totalmente originales hoy en día que no copien cosas de otros juegos. Las críticas tienen su base, pero The First Descendant ha sabido crear su propio mundo y su propia esencia con cosas como el farmeo de objetos para conseguir descendientes.
¿Es un éxito merecido? Es una pregunta muy difícil y un tanto subjetiva. La jugabilidad de The First Descendant es simple y repetitiva, pero esto hace que el juego sea más asequible y la posibilidad de crear diferentes personajes le aporta variedad. Su calidad gráfica es muy buena, y los combates contra los jefes son divertidos. No es ninguna obra maestra, y ha sabido aprovechar la sexualización de los personajes para atraer a más jugadores, pero no es un mal título, y si ha conseguido enganchar a diez millones de personas está claro que algo habrá hecho bien.