Samsung tenía una colaboración con iFixit, un medio muy conocido que se centra en análisis de reparabilidad de productos tecnológicos, y que ofrece también herramientas y materiales de utilidad para los usuarios de diferentes dispositivos. Desde 2022 la colaboración entre ambas permitía a iFixit ofrecer piezas originales para reparar smartphones y tablets Samsung, pero esta colaboración ha llegado a su fin.
Desde iFixit siempre se han mostrado a favor de los dispositivos tecnológicos fáciles de reparar, y de las piezas económicas para poder llevar a cabo todas las reparaciones necesarias en esos dispositivos. Al principio esa colaboración era viable, pero según iFixit los dispositivos Samsung se han ido haciendo cada vez más difíciles de reparar por sus diseños internos, y encima las piezas necesarias cada vez eran más caras.
La situación llegó a un punto en el que iFixit considera que ya no es viable mantener esa colaboración, porque los productos no son reparables, o porque no vale la pena repararlos debido a su alto coste. El medio ha dicho que los costes son tan altos que algunos clientes prefieren comprar un dispositivo nuevo, y que Samsung abusa tanto del uso del pegamento para unir los componentes de sus dispositivos que tenían que vender pantallas y baterías en packs "previamente pegados", lo que aumentaba los costes.
Desde iFixit podrán seguir vendiendo partes para reparaciones si quieren hacerlo, pero ya no elaborarán más manuales con instrucciones y guías paso a paso para la reparación de sus terminales. Al final con esto el que pierde es el usuario, que se encuentra con productos cada vez más difíciles de reparar que los acaban forzando a comprar nuevos dispositivos antes de lo que realmente sería necesario. También le obliga a recurrir al servicio técnico incluso para reparaciones que en realidad serían muy sencillas con otros diseños.
