La MSI Claw ha mostrado problemas de rendimiento con juegos "antiguos", todo debido a un tema de soporte de APIs como DirectX 11, que es un problema ya conocido en las GPUs Intel Arc. Su rendimiento tampoco terminaba de convencer cuando se comparaba con otras consolas equipadas con una APU Ryzen Extreme Z1.
MSI ha lanzado una nueva actualización de BIOS para esta consola que se identifica como Ver. E1T41IMS.106, y que introduce mejoras importantes que afectan positivamente al rendimiento de varios juegos. También corrige algunos errores, así que es una actualización importante que deberíamos instalar cuanto antes si tenemos esta consola.
Las primeras pruebas de rendimiento que se han realizado confirman un aumento de rendimiento de hasta un 43,5% en F1 23, que es el juego que más se beneficia de esta actualización. Otros juegos como Hogwarts Legacy y Diablo IV mejoran un 27,6% y un 22,6%. Juegos como Forza Horizon 5, Dead Space y Dead Space mejoran un 18,4%, un 21,9% y un 10,3%, respectivamente.
La actualización no se limita a mejorar el rendimiento de juegos basados en APIs antiguas, sino que mejora el rendimiento de juegos actuales, exigentes y muy populares. Puede que esta consola todavía tenga margen de mejora de rendimiento a través de actualizaciones, así que habrá que ir viendo si las próximas BIOS introducen mejoras en este sentido.
Las mejoras de rendimiento son lo bastante grandes como para marcar la diferencia entre jugable e injugable, y también para permitir aumentar ligeramente los ajustes de calidad gráfica en aquellos juegos en los que el rendimiento ya fuera bueno.
