La última CPU Piledriver que lanzó AMD para PC fue el FX 6330, un procesador que llegó al mercado en 2015 y que era una versión que posicionaba entre el FX 6300 y el FX 6350. Sus especificaciones básicas eran las mismas, tenía seis núcleos y seis hilos, y funcionaba a 3,6 GHz-4,2 GHz en modo normal y turbo. Tenía 8 MB de caché L3 y soportaba overclock.
Este procesador tenía todos los problemas de la arquitectura Bulldozer de AMD, que en parte fue una adelantada a su tiempo por sus configuraciones de 8 núcleos para el mercado de consumo, pero que tenía un IPC demasiado bajo para la época en la que fue lanzada. El canal RandomGaminginHD ha compartido un vídeo donde pone a prueba una unidad de esta CPU que tiene una curiosidad, y es que estaba nueva en su caja. Al abrirla y utilizarla le ha quitado parte de su valor, pero como dice el hardware está para ser utilizado.
Las temperaturas que alcanza este procesador son buenas incluso con el ventilador que trae de casa, porque en pruebas de estrés que llevan al procesador al 100% de uso todavía queda un margen aproximado de 34º C hasta el máximo valor térmico recomendado. En juegos, la GeForce RTX 3060 Ti tiene un importante cuello de botella con este procesador que se nota en todos los casos, y este se queda corto en muchos de los juegos probados.
Skyrim SE funciona a 60 FPS de forma estable, pero GTA V solo llega a 49,6 FPS en 1080p con calidad máxima. La GPU tiene una tasa de utilización del 35% con esa configuración, y el procesador alcanza una tasa de uso de más del 70%. Fortnite no arranca con este procesador, y Spider-Man Remastered queda en 37,6 FPS con resolución 1080p y calidad alta. La GPU en este juego ronda también el 35% de tasa de uso.