Work Graphs es una tecnología prometedora que ayuda a reducir la dependencia de la CPU por parte de la GPU, haciendo que esta pueda organizarse mejor sus propios flujos de trabajo y que no tenga que recurrir con tanta frecuencia al procesador para poder sacar adelante diferentes cargas.
Reduciendo el impacto de la CPU en el pipeline de renderizado se puede mejorar mucho el rendimiento de una tarjeta gráfica. Según AMD, la Radeon RX 7900 XTX puede mejorar hasta un 64% su rendimiento gracias a esta tecnología frente a ExecuteIndirect, que como se puede apreciar en la gráfica es mucho más lento. Tanto AMD como NVIDIA están trabajando para implementar esta tecnología, que forma parte de DirectX 12.
Al ser DirectX 12 un estándar importante en el mundo de los videojuegos lo normal será que cuando esta tecnología se empiece a utilizar se produzca un importante aumento de rendimiento, aunque todo dependerá de cómo se implemente y de lo bien que se utilice. En otras ocasiones se han visto también tecnologías que prometían ser revolucionarias y que al final no llegaron a marcar una diferencia tan importante como se creía. Esperamos que con esta no pase lo mismo.
AMD también compartió algunos datos interesantes sobre esta prueba, como las 6.600 llamadas de dibujado por fotograma, los 13 millones de triángulos por fotograma, los 200.000 objetos de trabajando circulando, los 37 nodos mallados y los 9 nodos de dibujado y los menos de 200 MB de memoria utilizados por Work Graphs. Se espera que esta tecnología esté disponible a nivel general a finales de este año, así que su implementación y aprovechamiento en juegos estaría todavía a unos cuantos años de distancia, o puede que incluso más, solo hay que ver lo que pasó con los mesh shaders.
