La evolución de NVIDIA como empresa es muy interesante. Sus orígenes fueron muy modestos, y no lo tuvo nada fácil para empezar a competir en el sector gráfico, donde 3DFX empezó mandando de una manera contundente gracias a sus tarjetas gráficas Voodoo y Voodoo 2. La API Glide también fue importantísima para que pudiera consolidar ese domino, que se empezó a romper con el lanzamiento por parte de NVIDIA de las Riva TNT, Riva TNT 2 y sobre todo con la llegada de la GeForce 256.
NVIDIA se consolidó como una grande del sector de tarjetas gráficas a finales de los noventa y reforzó su posición en la siguiente década, y su interés por la inteligencia artificial se empezó a reflejar de una manera muy temprana. Con la generación Fermi ya hicieron sus pinitos, y a partir de 2017 su apuesta por la IA acelerada por hardware se hizo una realidad con la arquitectura Volta, que fue la primera en tener núcleos tensor. Posteriormente estos llegarían al mercado de consumo general con las GeForce RTX 20.
La compañía supo ver el peso que podría tener la IA, y esto la ha convertido en uno de los líderes del sector. También ha sido clave para que su valor crezca a pasos de gigante, y sus acciones son de las más deseadas entre los inversores. Tanto es así que NVIDIA logró superar en valor a Alphabet y Amazon, algo que hace unos años habría sido impensable. Solo duró un pequeño espacio de tiempo, pero es todo un indicador de en lo que se puede convertir NVIDIA si la fiebre por la IA va cada vez a más, y si esta empresa sigue haciendo las cosas bien en ese sector.
Intel cree que NVIDIA tuvo suerte, pero la verdad es que esta empresa también tuvo muchas oportunidades e hizo varios intentos por hacerse un hueco en ese sector antes de que se popularizara, pero no le prestó la atención que merecía y al final se quedó fuera.
