En 2018 no existía PS5. Puede que Sony ya estuviera involucrada en la fase avanzada de su desarrollo, pero en el mercado lo más potente que existía eran PS4 Pro y Xbox One X. Cuando Sony presentó la demo técnica de The Last of Us Part II en el E3 de ese año sorprendió por su calidad gráfica, pero la versión final del juego estuvo por debajo de lo que se vio en esa demo.
La versión remasterizada luce un poco mejor que la original, pero las mejoras no son tan grandes como cabría imaginar al tratarse de una actualización para aprovechar las características de una consola de la generación actual que, sobre el papel, es mucho más potente que PS4 Pro. No solo no marca una gran diferencia, sino que además The Last of Us Part II Remastered tampoco iguala el nivel de la demo de 2018.
En la comparativa en vídeo que ha compartido Cycu1 en su canal de YouTube se pueden ver las diferencias. La demo tiene una mayor calidad gráfica en general, y destaca por cosas como el efecto de luz volumétrica en las antorchas, mejor sombreado, sombras y vegetación de mayor calidad y una geometría, modelado y texturizado de mayor calidad, que se puede ver muy claramente en la escena donde Ellie se apoya en el coche dentro del aparcamiento.
Estas diferencias pueden deberse a que para alcanzar esa calidad gráfica vista en la demo es necesario hacer un remake del juego, y no un remaster. La respuesta nos la dará The Last of Us Part III, que será exclusivo de la generación actual de Sony, PS5, y se verá desarrollado y optimizado desde cero para ella.