MSI CLAW es una consola portátil que parte de la base de las ASUS ROG Ally y Lenovo Legion, pero que introduce un cambio importante en el hardware al cambiar el chipo Ryzen Z1 Extreme por los procesadores Intel Meteor Lake. Esa consola se puede configurar con un Intel Core Ultra 5-135H o con un Intel Core Ultra 7-155H, viene con 16 GB de LPDDR5 y con un SSD de 512 GB o de 1 TB, según versión.
La consola ha generado interés, y en una entrevista con Clifford Chun, que es el director de gestión de producto y sistemas en MSI, ha confirmado que esta es solo el principio de un plan muy ambicioso por parte de la compañía, que ya está trabajando en futuras actualizaciones. Según Chun, el ciclo de vida que tendrá esta consola a nivel de soporte será de entre dos y tres años, porque los propios usuarios demandan más potencia en ese periodo de tiempo. Quieren más, mejores juegos y más rendimiento.
También explicó que si nos interesa más el mundo de los videojuegos retro podremos utilizar la MSI CLAW durante diez años. Chun dijo que ya tienen en su hoja de ruta hasta tres nuevas versiones de esta consola, así que van muy en serio con su presencia en el sector de las consolas portátiles. No se han limitado a seguir una moda pasajera, ven futuro en este mercado.
No dio una fecha exacta de lanzamiento, pero dijo que la llegada de la MSI CLAW 2 dependerá del momento en el que se produzca una actualización importante en CPU y GPU. Si MSI sigue apostando por Intel, es probable que la compañía decida esperar al lanzamiento de la sucesora de Intel Lunar Lake, una generación de procesadores que supondrá una evolución importante tanto por CPU como por GPU, y cuyo lanzamiento se iría a 2025, o puede que incluso más allá.
