RandomGaminginHD ha compartido una nueva prueba de rendimiento en la que mide el rendimiento que es capaz de ofrecer el AMD FX 6100, un procesador que pudo comprar por poco más de dos euros, y que en su momento fue considerado como gama media.
El AMD FX 6100 utiliza la arquitectura Bulldozer en su versión de primera generación (AMD lanzó una revisión llamada Piledriver con la serie FX X300), tiene tres módulos completos y seis núcleos de enteros, y funciona 3,3 GHz-3,9 GHz, modo normal y turbo. Su IPC representó una regresión frente a la generación anterior, y no cumplió con las expectativas en un momento en el que el rendimiento monohilo importaba mucho más que el multihilo.
La configuración del equipo de pruebas incluye una GeForce GTX 1080 y se ha hecho overclock a la CPU para llevarla a los 4,2 GHz. Esto mejora ligeramente el rendimiento, pero en juegos su bajo IPC hace que ya no sea capaz de mover de forma aceptable ninguno de los lanzamientos más recientes, y hace cuello de botella a esa tarjeta gráfica.
AC Mirage es el mejor ejemplo de los problemas que da este procesador. Si solo viéramos la meda de 33,9 FPS pensaríamos que la experiencia es buena, pero en realidad ocurre todo lo contrario porque los mínimos son de 9,8 FPS y 12,2 FPS, lo que hace que el juego se mueva a tirones y que dé problemas que lo hacen injugable. La GeForce GTX 1080 se mueve sobre el 50% de uso, confirmando el cuello de botella.
La tendencia en los juegos probados es esa, medias que serían aceptables e incluso buenas en algunos casos, pero una mala experiencia por unos picos mínimos que son demasiado marcados y que provocan microtirones casi constantes en algunos juegos. En Elden Ring los mínimos llegan a ser de 0,9 FPS, y la media de 26,9 FPS, y en Fortnite tenemos una media de 50 FPS con mínimos de 2,8 y 3,1 FPS.