Hace poco surgió el rumor de que overclockear un Ryzen Threadripper 7000 anulaba la garantía, cosa que según AMD es totalmente falsa, y que la compañía ha querido explicar de una manera clara y abierta para evitar cualquier tipo de malentendido.
Tanto los Ryzen Threadripper 7000 como los Ryzen Threadripper 7000 Pro utilizan la misma arquitectura y tienen las mismas características básicas, así que los dos soportan overclock. Hacer overclock no anula la garantía, y tampoco la anula hacer overclock y subir voltajes a la CPU.
Si se hace overclock se "rompe" un fusible que contienen los Ryzen Threadripper 7000, pero este sigue funcionando sin ningún tipo de problema y la garantía no se ve anulada. Lo que sí que puede anular la garantía son los daños que se producen como consecuencia de un overclocking continuado y mal aplicado, como por ejemplo el desgaste y deterioro del silicio por unas altas temperaturas de trabajo y un voltaje excesivo durante largos periodos de tiempo.
Según AMD el fusible que se rompe cuando se hace overclock a un Ryzen Threadripper 7000 solo sirve para indicar a la compañía, en caso de que el usuario quiera hacer uso de la garantía, que este ha hecho overclock al procesador. A partir de ahí en AMD pueden iniciar un proceso de análisis e investigación para determinar si cada procesador debe quedar cubierto o no por la garantía. Ese fusible roto no anula por sí solo la garantía, así que los que hayan hecho overclock pueden estar tranquilos.
Estos procesadores tienen precios muy altos y vienen ya con frecuencias de trabajo elevadas para el número de núcleos que tienen, así que hacerles overclock representa un riesgo importante. También hay que tener en cuenta que al subir las frecuencias se disparará el consumo y el calor generado, y se hará imprescindible contar con una refrigeración líquida de alto rendimiento.
