Una prueba de rendimiento filtrada indica que Intel Meteor Lake parece tener un problema de alta latencia en la memoria RAM, y también en la caché L3, dos cosas que podrían afectar al rendimiento del procesador y que se notarían especialmente en juegos, que son especialmente sensibles a la latencia.
Para dar contexto a los resultados hay que comparar. Un Intel Core i9-13900K tiene una latencia en la caché L3 bajo la prueba AIDA64 de 16,9 ns, y el Intel Core Ultra 9 185H tiene una latencia de 49 ns. La diferencia es del triple a favor del procesador Raptor Lake, y es que cuando se habla de latencia menos es mejor.
En la memoria RAM el Intel Core Ultra 9 185H tiene una latencia de 133,4 ns, mientras que el Intel Core i9-13900K registra un resultado de 73,1 ns. Los valores de lectura, escritura y copia también son mucho mejores en el segundo. El nuevo diseño desagregado en bloques que ha utilizado Intel sufre los problemas clásicos de las configuraciones modulares basadas en chiplets o bloques interconectados, y tiene mucho margen de mejora pendiente.
Tendremos que esperar a ver el rendimiento real que es capaz de ofrecer Meteor Lake en diferentes pruebas de rendimiento, pero los primeros resultados que han ido apareciendo no terminan de convencer, y el hecho de que Intel evite hablar de valores exactos de mejora en IPC frente a Raptor Lake no nos invita a ser demasiado optimistas.
Parece que Intel Meteor Lake no va a ser un gran salto de rendimiento en CPU, y que en GPU la evolución tampoco será muy grande. Lo más importante sería la integración de una NPU para IA y las supuestas mejoras en eficiencia y autonomía.
