El Unreal Engine 5 es un motor gráfico de nueva generación muy exigente que utiliza funciones muy avanzadas, como Nanite para mejorar la geometría y Lumen para la iluminación. Se está utilizando para crear juegos nuevos que poco a poco están empezando a marcar nuevos techos a nivel técnico, pero también se ha utilizado para adaptar juegos clásicos que tienen ya muchos años encima.
Return to Castle Wolfenstein es uno de ellos. Este juego de id Software llegó al mercado en 2001, así que su calidad gráfica es la propia de aquella época y no ha envejecido tan bien como otros títulos más actuales. Su adaptación al motor gráfico Unreal Engine es impresionante, aunque también limitada, porque el autor de este proyecto, Christopher Sewell, solo ha portado el primer nivel.
Dicho nivel se puede descargar y jugar de forma gratuita, y para tratarse de un proyecto personal ejecutado por una sola persona el resultado que ha conseguido es muy bueno. Tiene sus carencias, y si es igual que en el vídeo no incluye a ningún enemigo, pero es un ejemplo del potencial que puede tener este motor gráfico a la hora de llevar a cabo remakes de juegos clásicos que fueron un éxito en su momento.
Para poder jugar a títulos basados en el Unreal Engine 5 hace falta contar con un PC muy potente, algo que puede acabar lastrando el desarrollo de mods o de proyectos como este, porque al final lo tienen difícil para llegar a una base de usuarios amplia debido a sus altos requisitos. Afortunadamente, en estos casos también existen mods más asequibles que añaden mejoras gráficas más discretas.