La GeForce GTX 1080 Ti es considerada como una de las mejores tarjetas gráficas tope de gama que ha lanzado NVIDIA, y es también una de las más longevas. Todavía hoy sigue ofreciendo un buen nivel de rendimiento, y su configuración de 11 GB de memoria gráfica le está permitiendo seguir moviendo juegos con calidades máximas incluso en resoluciones elevadas.
Por potencia, esta tarjeta gráfica ha sido considerada como equivalente a una GeForce RTX 2070 Super, con la particularidad de que la segunda tiene núcleos tensor y núcleos RT, y que al utilizar una arquitectura más avanzada ha recibido mejor soporte a nivel de drivers en los últimos años, lo que al final le ha dado cierta ventaja en juegos concretos donde la GeForce GTX 1080 Ti acaba rindiendo peor.
La GeForce GTX 1080 Ti tiene 3.584 shaders, 224 TMUs, 88 ROPs, bus de 352 bits y 11 GB de GDDR5X a 11 GHz. Utiliza la arquitectura Pascal.
NJ Tech ha compartido una comparativa de rendimiento muy completa en la que enfrenta a la GeForce GTX 1080 Ti con juegos recientes muy exigentes, como Starfield, Remnant 2 y Star Wars Jedi: Survivor, y también otros mal optimizados como The Last of Us Part 1. El resultado sorprende.
Esta tarjeta gráfica sigue siendo muy capaz en 1080p. Todas las pruebas se han realizado en 1080p y con calidad máxima o calidad alta, dependiendo de cada juego en concreto, y utilizando un Ryzen 5 5600 y 32 GB de memoria DDR4 a 3.600 MHz.
En Assassin's Creed Mirage la media es de 87 FPS, un resultado muy bueno. Con Starfield la media va más justa, 29 FPS, pero es normal teniendo presente lo mal hecho que está el juego y lo mal que funciona con tarjetas gráficas NVIDIA. Remnant 2 con calidad alta y ciertos ajustes desactivados, como las sombras y geometría detalladas, se mueve con una media de 60 FPS.
Lies of P va sobrado con una media de 129 FPS, Immortals of Aveum se mueve a 43 FPS de media con todo en calidad baja, normal también por ser un juego basado en el Unreal Engine 5 y mal optimizado. Otros como Baldur's Gate 3 y Cyberpunk 2077 se mueven a 88 FPS y 68 FPS de media, este último gracias al FSR2 en modo calidad.
En algunos casos la GeForce GTX 1080 Ti empieza a dar síntomas de agotamiento, pero esto se debe principalmente a la adopción del Unreal Engine 5 y a la pobre optimización que tienen ciertos juegos. Tiene todavía vida por delante, pero el tiempo no pasa en balde.