Los requisitos oficiales confirmaron que Lies of P no iba a ser muy exigente, pero mover cualquier juego en resolución 8K siempre representa un gran desafío porque la cantidad de píxeles que se ponen en pantalla es enorme.
Un juego en resolución 4K muestra unos 8,294 millones de píxeles, mientras que en resolución 8K los píxeles totales suman 33,177 millones. Son cuatro veces más píxeles, por eso es tan grande el impacto que esa resolución tiene en el rendimiento, y por ello estamos tan lejos de que el 8K se convierta de verdad en un estándar en juegos.
DSOGaming ha querido probar de qué es capaz una GeForce RTX 4090, la tarjeta gráfica más potente de NVIDIA en consumo, y ha ejecutado Lies of P con resolución 8K y calidad máxima sobre esa tarjeta, sin utilizar ningún tipo de reescalado porque esto se puede considerar como una trampa. Lies of P funciona con medias de entre 30 y 40 FPS, dependiendo de la zona. Es jugable, aunque no disfrutable de verdad porque en un juego como este, con su carácter tipo "Souls", es ideal llegar a los 60 FPS, y mantenerlos.
Activando el DLSS en modo calidad es posible llegar y mantener 60 FPS, pero en este caso la resolución se reduce a un 67%. Con el modo rendimiento se reduciría todavía más y llegaría al 50%. Como la resolución de partida es 8K, el DLSS en modo calidad tiene que ofrecer una calidad de imagen impresionante. Esta tarjeta gráfica es capaz de mover juegos en 8K con calidades máximas o muy altas de forma nativa, pero con los más exigentes acaba teniendo problemas y es necesario recurrir al DLSS. Puede que la siguiente generación gráfica de NVIDIA sea la que consiga mover juegos a este nivel sin problemas y sin tener que tirar de reescalado en muchos casos.