Starfield sigue recibiendo mejoras que lo convertirán en un juego mejor optimizado y más maduro. Desde que se produjo su lanzamiento ya ha recibido algunos parches que han elevado el número de versión a 1.7.29, ¿pero estas actualizaciones han mejorado realmente el rendimiento o han tenido un efecto placebo?
NJ Tech ha compartido una prueba de rendimiento donde enfrenta a la versión de lanzamiento de Starfield con la versión actualizada con los últimos parches disponibles. En sus pruebas ha utilizado una Radeon RX 6650 XT y se ha centrado en la resolución 1080p con diferentes ajustes de calidad. El resto de los componentes del equipo incluyen un procesador Ryzen 7 5800X3D y 32 GB de memoria DDR4 en doble canal.
En 1080p con calidad baja hay una ganancia de rendimiento de unos 5 FPS de media con los últimos parches, y también mejoran ligeramente los FPS mínimos, que pasan de 42 FPS a 47 FPS. Al subir a calidad media la mejora es mucho más pequeña, solo 3 FPS de ganancia media y 1 FPS más de mínimo. Con calidad alta se repite esa misma tónica, hay una ganancia media de solo 2 FPS y de 1 FPS en mínimos.
La diferencia al jugar en 1080p y calidad ultra pasa a ser de 1 FPS más de media con los últimos parches, y en mínimos hay una mejora de 2 FPS. Pocos cambios, pero es mejor que nada. Veremos cómo va evolucionando este juego y qué cambios consigue introducir Bethesda para que el rendimiento vaya mejorando. Las tarjetas gráficas Radeon rinden mejor que las GeForce y que las Intel Arc en este juego, así que puede que los avances más notables en rendimiento se dejen notar en los modelos de esas dos compañías. La que más lo necesita es Intel.