Fort Solis es uno de los juegos más exigentes de esta generación. Utiliza el motor gráfico Unreal Engine 5, uno de los más avanzados, pero también uno de los que más optimizaciones necesita, porque todos los juegos que lo han utilizado hasta ahora han llegado con unos requisitos muy altos, y no han funcionado bien ni siquiera con hardware tope de gama.
Una prueba de rendimiento confirma ese alto nivel de exigencia de Fort Solis. El juego solo consigue 14 FPS con una Radeon RX 580 de 8 GB en 1080p con calidad máxima, y la GeForce GTX 980 Ti solo llega a 18 FPS de media. La Radeon RX Vega 64 queda en 24 FPS; y una GeForce RTX 2080 Ti alcanza los 38 FPS de media. La GeForce RTX 3080 queda en 51 FPS, y la Radeon RX 6900 XT queda en 57 FPS.
A partir de la Radeon RX 7900 XTX es posible moverlo a 83 FPS, y la GeForce RTX 4090 alcanza los 87 FPS. En 1440p solo es posible conseguir más de 30 FPS estables con una GeForce RTX 3080 o superior, y en 4K no hay ninguna tarjeta gráfica que consiga 60 FPS sin tener que tirar de DLSS 2. Este juego es compatible con DLSS 2 y DLSS 3, pero no con FSR, así que los usuarios de tarjetas gráficas AMD no pueden aplicar ese reescalado.
Según el autor de las pruebas el juego tiene serios problemas y su calidad gráfico no es tan impactante como debería. Lumen produce fallos y artefactos que hacen que la iluminación se vea horrible, y hay áreas que parecen estar agrupadas en bloques independientes, lo que hace que se presenten zonas oscuras a corta distancia y que se iluminen de golpe, algo así como un popping de iluminación. También tiene problemas de stuttering, y el DLSS 3 daba problemas.