Starfield es uno de los lanzamientos más importantes para Microsoft y Bethesda. El juego estará incluido desde el primer día en Game Pass para Xbox y PC, pero por contenido y horas de juego será una buena compra siempre que no llegue muy mal optimizado.
Su lanzamiento tendrá lugar el día 6 de septiembre, pero ya se han producido filtraciones de rendimiento que han confirmado parte de los temores que se tenían al ver lo justo que iba a funcionar en Xbox Series X y Series S, y es que es un juego muy exigente. Starfield tiene, como requisitos recomendados para 1080p y 1440p, una Radeon RX 7600 y una Radeon RX 6800 XT.
En una prueba de rendimiento filtrada se ha probado el juego sobre una GeForce RTX 2080 Ti, que es más o menos como una GeForce RTX 3070 en juegos, así que está por debajo de la Radeon RX 6800. Esta tarjeta gráfica fue capaz de mover Starfield en 1440p con calidad alta, FSR 2 y VRS (sombreador de tasa variable) a una media de entre 45 y 60 FPS en escenarios abierto. En mazmorras y en el espacio funciona con medias de hasta 60-70 FPS, porque la carga gráfica general es menor.
El procesador que acompañó a esa tarjeta gráfica fue un Ryzen 7 3800X, inferior al Ryzen 5 5600X en rendimiento monohilo, y muy inferior al Ryzen 5 7600 que recomienda AMD. Puede que el procesador haya tenido un cierto efecto de cuello de botella, pero es imposible asegurarlo sin ver la tasa de uso de la GPU. En la imagen aparecen los ajustes gráficos.
Los que han podido probar ya Starfield dicen que el juego funciona bien, que va fluido y que no hay problemas de stuttering, así que la experiencia es buena y se disfruta, algo que es importante teniendo presente el historial de Bethesda con lanzamientos triple A, que suelen llegar al mercado con fallos y problemas de optimización.
