La compañía de Cupertino está preparando el lanzamiento del iPhone 15, que tendrá lugar en septiembre de este año, pero también está investigando la adaptación de nuevos diseños a su línea de producto estrella, el iPhone. Según una nueva información Apple quiere desarrollar un iPhone sin bordes, con un auténtico acabado todo pantalla, y parece que esta es ahora mismo una de sus grandes prioridades.
Otras compañías, como Samsung, han preferido centrar más esfuerzos en los smartphones flexibles, mientras que Apple quiere mantener el formato tradicional pero con un acabado todo pantalla de verdad. Para conseguirlo no solo tiene que acabar con los bordes, también tiene que tener la cámara frontal integrada en la pantalla, porque si no no sería un verdadero acabado todo pantalla (tendríamos la isleta flotante de la cámara todavía en el frontal de la pantalla).
Para conseguir ese objetivo está trabajando con socios importantes como Samsung Display y LG Display. Apple quiere que estos fabriquen pantallas OLED capaces de cubrir con sus necesidades, de manera que tienen que permitir tanto la reducción de los bordes al mínimo como la integración de la cámara bajo la pantalla. Otro requisito importante es que tienen que asegurarse de dejar espacio suficiente para la antena.
Se rumorea que ya con el iPhone 15 se producirá una reducción importante de los bordes de la pantalla, aunque estos se seguirán viendo y tampoco desaparecerá la muesca para la cámara y el sistema Face ID. No se sabe cuándo será capaz Apple de diseñar ese smartphone realmente todo pantalla, pero todavía tendrán que pasar unas cuantas generaciones, porque no es nada fácil. También incrementaría el coste del smartphone, y haría que su precio de venta acabara siendo muy elevado.
