El Contralmirante Habibollah Sayyari, coordinador adjunto del Ejército de Relaciones Exteriores y excomandante de la Armada iraní, anunció la semana pasada que Irán había hecho avances importantes en el sector tecnológico, y que estas les abrían las puertas al desarrollo de nuevos tipos de armas para hacer frente a las amenazas del mañana.
Para reforzar sus declaraciones presentó lo que, supuestamente, era el primer procesador cuántico de nueva generación de Irán, pero en realidad se trata de una placa de desarrollo basada en ARM. Dicha placa se puede comprar en Amazon con un precio de 713,94 euros, y no es nada especialmente avanzado, ya que tiene un SoC con dos núcleos ARM Cortex A9, 512 MB de DDR3 y 256 MB de almacenamiento.
Solo con ver la imagen de la placa ya se aprecia claramente que esto no puede ser un procesador cuántico, cualquiera que tenga unas nociones mínimas sobre tecnología vería el disipador pasivo sobre el SoC, los conectores jack de 3,5 mm para sonido y el resto de conectores de la parte posterior de la placa. Que un contralmirante con una posición tan importante no sepa estas cosas dice mucho del nivel que hay entre los altos cargos de Irán.
Esta no es la primera vez que Irán se pone en evidencia a nivel internacional. En el pasado dijeron que podían predecir el futuro con Python, y como bien dice la fuente de la noticia no fueron capaces de utilizarlo para predecir que no iban a colarle al mundo el bulo de haber desarrollado un procesador cuántico de nueva generación. Esto es algo extremadamente complicado, y en Irán no cuentan con los medios técnicos ni humanos para desarrollar un procesador de ese tipo.
