Intel ha lanzado una propuesta para enterrar la era de los 32 bits, algo que en el fondo ya está ocurriendo desde muchos ámbitos de la informática pero no en los procesadores que aún tienen soporte para ello. Con ello en mente la compañía ha propuesto las especificaciones X86-S para futuros procesadores que sean exclusivamente de 64 bits.
Esta propuesta daría carpetazo a los procesadores con soporte para instrucciones de 16 y 32 bits lo que permitiría abandonar aspectos que lastran a los diseños actuales que deben mantener parte de su silicio para tales funciones. Arrastrar esas instrucciones, aparte de redundancias, espacio y tiempo de diseño también permiten que haya más posibles vulnerabilidades y por lo tanto la compañía cree que es un buen momento para dejar atrás esta era y centrarse en diseños puros de 64 bits.

Con todo se nos presenta como una propuesta y no el camino que seguirá dicha compañía sí o sí, así que entendemos que entramos en una etapa de puesta en común y la esperanza de que otras compañías se apunten al carro, es algo relativamente sorprendente puesto que nos tienen acostumbrados a realizar este tipo de cambios cuando todas las compañías implicadas ya se han puesto de acuerdo, cosa que podría ser así pero por como está redactado no lo parece.

Intel ha publicado un PDF de 46 páginas con su propuesta X86-S y destaca que entre otras cosas quitar de encima aspectos que mantienen la compatibilidad hacia atrás incluso provoca que los sistemas arranquen más rápido puesto que nos ahorraríamos comprobaciones y pasos redundantes.

Intel asegura que actualmente hay suficientes herramientas de virtualización que permitirían seguir ejecutando programas antiguos, así que no ven ningún inconveniente en recortar todo lo que lastra sus diseños a algo más eficiente.
Los 64 bits los estrenó AMD con sus Athlon 64 hace 20 años por lo que ha habido suficiente tiempo para progresivamente ir abandonando los 32 bits y de hecho actualmente la mayoría de S.O., drivers y programas son exclusivos de 64 bits por lo que si ahora se empieza a realizar la migración, que tampoco será de un día para otro, no debería suponer problemas relevantes ni para los usuarios ni para las compañías de software y un alivio para los que diseñan chips.
Con todo falta por ver qué dice AMD al respecto y por supuesto el resto de implicados.