Redfall es un juego basado en el Unreal Engine 4 que tiene unos requisitos bastante elevados para lo que ofrece, aunque las pruebas de rendimiento que se han publicado han confirmado que esos requisitos estaban inflados, y que no eran reales.
DSOGaming y TechPowerUp han probado el juego, y han confirmado cosas importantes. La segunda asegura que tiene una dependencia importante de la CPU, y que el rendimiento monohilo del procesador es muy importante. También explica que esto se debe a una pobre implementación de DirectX 12 bajo el Unreal Engine 4. Esto hace que incluso tarjetas gráficas como la GeForce RTX 4080 tengan cuello de botella en resolución 4K en ciertos momentos.
La generación de fotogramas, que se activa con el DLSS3, ayuda a mejorar la situación porque genera un fotograma mediante IA por cada dos fotogramas renderizados de forma tradicional, pero esto no cambia que Redfall no está optimizado como debería.
Una GeForce GTX 980 Ti puede mover Redfall en 1080p con calidad máxima manteniendo 56 FPS, y aguanta hasta los 42 FPS de media en 1440p. Para mantener 60 FPS estables en 1080p tenemos de sobra con una Radeon RX Vega 64, y esta casi mantiene también 60 FPS estables en 1440p. En 4K necesitamos una GeForce RTX 3080 o equivalente.
Redfall tiene unos problemas muy parecidos a los de Star Wars Jedi: Survivor y otros juegos basados en el Unreal Engine 4, que tienen una optimización pobre en CPU y dependen más del rendimiento monohilo que del total de hilos, haciendo que los cuellos de botella sean grandes incluso en resoluciones elevadas donde normalmente esto no ocurre.

