Un interesante rumor de fuentes chinas da por hecho que Intel abandonará la fabricación de chipsets B660 y Z690, lanzados junto a la primera generación de placas base con socket LGA1700 (Alder Lake). El primero es un chipset de gama media que se ha utilizado en placas base con precios económicos, aunque también hay modelos premium que llegan a costar más que algunos modelos con chipset Z690. Este último fue el tope de gama de su generación, y permite hacer overclock cuando se utilizan procesadores serie K.
De momento es un rumor porque Intel no ha confirmado nada a través de su web oficial, pero MyDrivers, la fuente de la noticia, asegura que Intel ya ha enviado una notificación a sus socios dentro del sector de las placas base, y que lo único que falta es que la compañía publique un anuncio oficial de forma abierta y pública en su página web, algo que quizá no tarde mucho en ocurrir.
Las diferencias entre los chipsets Z690 y Z790, y entre los B660 y B760, no son muy grandes, así que al final la descontinuación de la serie 600 sería algo natural para Intel, porque le permitiría liberar recursos a nivel de producción y le ayudaría a centralizar la venta de los modelos más recientes. Los procesadores Alder Lake-S y Raptor Lake-S funcionan sin problemas en placas base con chipsets serie 600 y 700, aunque en el caso de que tengamos una placa base serie 600 y queramos utilizar un procesador Raptor Lake-S tendremos que actualizar la BIOS.
De momento el chipset H610 de Intel se mantiene, y es una opción económica. Puede que esto cambie cuando Intel lance el chipset H710, pero de momento no hay nada asegurado. Si se confirma el cese de la producción de los chipsets B660 y Z690 la disponibilidad de las placas base equipadas con ambos chips se reducirá considerablemente, y estas acabarán siendo cada vez más caras.
