La serie Galaxy S23 utiliza, en todos sus modelos, un SoC Snapdragon 8 Gen 2 personalizado que trabaja a frecuencias más altas que el modelo estándar. Esto forma parte de una pequeña exclusividad que cerró Samsung con Qualcomm para diferenciar mejor a sus nuevos terminales estrella.
El SoC Snapdragon 8 Gen 2 es un chip de nueva generación y tope de gama, pero las primeras pruebas de rendimiento reflejan que no es capaz de superar al SoC Apple A16 que utiliza el iPhone 14 Pro. En la prueba monohilo de Geekbench 5 el Galaxy S23 Ultra consigue 1.480 puntos, un poco menos que el Galaxy S23+, que llega a los 1.500 puntos. Hay una mejora de rendimiento grande frente a la generación anterior, que en el mejor de los casos alcanzaba los 1.098 puntos, y en el caso del Galaxy S22 quedaba en 926 puntos, pero pierde frente al iPhone 14 Pro, que consigue una puntuación de 1.874 en monohilo.
En multihilo, el SoC Snapdragon 8 Gen 2 debería tenerlo más fácil para ganar porque cuenta con ocho núcleos, mientras que el SoC Apple A16 tiene solo seis núcleos, dos de alto rendimiento y cuatro de alta eficiencia, pero de nuevo pierde frente al chip de Apple. El Galaxy S23+ es el que mejor puntuación obtiene con 4.783 puntos, y el iPhone 14 Pro consigue 5.384 puntos.
Parece que en rendimiento gráfico la cosa cambia, ya que la GPU Adreno 740 del SoC Snapdragon 8 Gen 2 supera a la del Apple A16 en 3DMark Extreme con calidad alta, aunque pierde cuando se configura en calidad baja, algo curioso. Estas puntuaciones son positivas para Apple en cualquier caso, y demuestran que la compañía de la manzana sigue teniendo muy buen tino para diseñar SoCs para dispositivos móviles.

