El metal líquido, con todo lo conveniente que pueda parecer, no puede ser usado en todos los casos. Es muy difícil de aplicar y es necesario ser cuidadoso para que no haya fugas que cortocircuiten otros componentes en los dispositivos. Además, el metal líquido no se lleva bien con el aluminio.


Der8auer, de hecho, ha recibido una tarjeta gráfica RTX 2060, funcional, pero capaz de alcanzar 100 grados apenas unos instantes tras encender el equipo. Venía con metal líquido como material conductor de calor, pero el disipador era de aluminio. El metal líquido basado en Galio, puede crear una aleación con el aluminio, la aleación de aluminio y zinc o con acero. El Galio se infiltra entre las grietas del aluminio y dañar su estructura.
El vídeo lo explica con detalle, aunque esta demo de 10 segundos de
Thermaltake es muy explícita. Para solucionarlo, no basta con pulir la superficie. Se necesita un fresado de precisión realizado con una máquina CNC.
La gráfica se pudo salvar, pero la recomendación es no usar metal líquido en una tarjeta gráfica.