Intel ha ampliado su catálogo de procesadores Core Gen13 para escritorio y para portátiles. En escritorio, la compañía ha presentado los modelos no K, que vienen con el multiplicador bloqueado y prometen ofrecer un valor en rendimiento y precio bastante competitivo.
Los primeros análisis de estos nuevos procesadores ya han empezado a aparecer, y los resultados que muestran confirman esas buenas previsiones. En juegos, la media de cinco títulos coloca al Core i3-13100 al nivel de un Core i5-12400, y el Core i5-13500 queda muy cerca del Core i7-12700, aunque este último gana por una pequeña diferencia.
El Ryzen 5 7600X ofrece un rendimiento excelente en esos juegos, y supera por un 0,5% al Intel Core i5-13600K. El Core i3-13100 va a seguir los pasos del Core i3-12100, que ya demostró ser un buen procesador para juegos a pesar de que estaba configurado con solo 4 núcleos y 8 hilos.
En pruebas de rendimiento sintético esa configuración de 4 núcleos y 8 hilos pasa factura al Intel Core i3-13100, que pierde frente al Intel Core i5-12400 y consigue solo un 52,1% (rinde la mitad que un Core i7-12700), mientras que el Intel Core i5-12400 logra un 72%. El Intel Core i5-13600K registra un 132,8%, y el Ryzen 5 7600X un 95,4%.
Para gaming, creación de contenidos y streaming el Intel Core i5-13600K es la opción más potente y capaz de todos los procesadores que han sido utilizados en este análisis, y el Ryzen 5 7600X queda casi al nivel del Intel Core i5-13500 en las pruebas multihilo.

