Microsoft quiere comprar Activision Blizzard, y está dispuesta a todo para conseguirlo. Sony se ha opuesto frontalmente a todos los argumentos de Microsoft, ha intentado mostrarse como la parte débil e incluso ha llegado a decir que esa operación de compra la convertiría en otra Nintendo.
Los argumentos de Sony han caído en valoraciones despectivas que no tienen ningún sentido, y la última respuesta de Microsoft a la FTC lo confirma. Según Microsoft, la cuota de mercado de sus consolas Xbox en 2021 fue de solo un 16%, Sony consiguió un 34% y Nintendo ganó a ambas con una cuota del 50%.
Todas las versiones de Xbox disponibles en las tiendas durante 2021 sumaron unas ventas de 8,97 millones de unidades. Sony, con PS4-PS4 Pro y PS5, consiguió unas ventas de 14,97 millones de unidades, y Nintendo Switch lideró el cotarro con 23,67 millones de unidades vendidas. La diferencia entre las tres es muy grande, y deja claro que Microsoft es la "parte débil" en este mercado, y no Sony.
Esos números han sido extrapolados a partir de las cuotas de mercado que ha dado Microsoft, y se limitan al año anterior porque este todavía no ha terminado, y porque no están disponibles los datos definitivos de ventas de cada sistema. A pesar de todo la cosa no debería haber cambiado mucho en 2022, un año en el que Nintendo y Sony han seguido atrayendo el interés mayoritario de los consumidores.
La compra de Activision Blizzard podría ayudar a Microsoft a reforzar su posición en el sector y a mejorar su cuota de mercado, pero esto solo ocurrirá si la compañía utiliza dicha compra para lanzar juegos exclusivos en Xbox, o si ofrece ventajas a los usuarios de sus consolas.
