AMD ha modificado el empaquetado de los procesadores Ryzen 7000, y sigue introduciendo ajustes en el precio de sus nuevas CPUs para hacer que sean más competitivas con los nuevos procesadores de Intel, la serie Raptor Lake-S. Aunque ambas generaciones están en un nivel muy parecido, Intel ha conseguido llevarse una victoria en monohilo, y el Core i9-13900K compite muy bien con el Ryzen 9 7950X gracias al aumento de la cantidad de núcleos eficientes.
El nuevo empaquetado tiene líneas en color naranja intenso en diferentes tonos con un grosor mayor, lo que hace que destaquen más y que la caja sea más llamativa. Lo más importante es que los precios de estos nuevos procesadores han vuelto a bajar. En Amazon (Estados Unidos) el Ryzen 9 7950X estuvo disponible por 549,99 dólares y se agotó casi al instante. El Ryzen 9 7900X ha bajado hasta los 439,99 dólares, y los Ryzen 7 7700X y Ryzen 5 7600X han bajado hasta los 348,99 y 248,99 dólares.
Son precios muy competitivos que podrían atraer a un mayor número de consumidores, pero creo que lo más interesante está por venir, y es que si AMD ha bajado a ese nivel los precios de los Ryzen 7000X el precio de los Ryzen 7000 podría ser mucho menor. Quizá el Ryzen 5 7600 llegue por 199 dólares, un precio que sería "rompedor" y que permitirá compensar el encarecimiento de las placas base y el coste de tener que montar memorias DDR5.
En España los precios de los Ryzen 7000 han bajado considerablemente, pero todavía no han terminado de llegar al nivel que se está viendo en Estados Unidos, así que cabe la posibilidad de que si las ventas no remontan en las próximas semanas vuelvan a bajar de precio considerablemente.
