The Callisto Protocol iba a ser un juego de nueva generación, pero al final se cambió su desarrollo para crear un juego asequible para PS4 y Xbox One. Para conseguir esto sus desarrolladores, KRAFTON, utilizaron el motor gráfico Unreal Engine 4, un viejo conocido que lleva en el mercado alrededor de una década.
El Unreal Engine 4 ha sido fundamental para crear muchos de los juegos multiplataforma triple A más importantes de la anterior generación de consolas, y estos fueron portados al PC manteniendo esa misma base. A pesar del tiempo que tiene encima, este motor gráfico todavía puede dar problemas de rendimiento importantes si no se utiliza adecuadamente, y The Callisto Protocol se ha convertido en un triste ejemplo de ello.
La versión para PC de The Callisto Protocol tiene problemas de stuttering muy graves que, según dicen varias fuentes, están provocados por la compilación de shaders en tiempo real. Esto hace que en algunos momentos el juego llegue incluso a congelarse durante unos segundos, y los microtirones pueden dar pie a que nunca tengamos una verdadera sensación de fluidez, ni siquiera aunque utilicemos un PC muy potente y de última generación.
En Steam se han vertido opiniones muy negativas sobre el juego. Los primeros usuarios que han podido probarlo han dicho cosas muy negativas, aunque las más importantes se centran en esos problemas de stuttering y en las caídas de fotogramas por segundo que se producen. Al parecer no importa la resolución, ni la configuración del PC o los ajustes gráficos, los problemas de stuttering y las caídas de rendimiento siempre están presentes.
KRAFTON tiene mucho trabajo que hacer, porque su lanzamiento más importante ha sido una decepción en muchos aspectos, y su rendimiento es tan malo en la versión para PC que, de momento, lo mejor que podemos hacer es no comprarlo y quedar a la espera de que resuelvan esos problemas lanzando parches.