The Witcher 3 Next-Gen es solo un aperitivo, un adelanto de las novedades que CD Projekt RED tiene preparadas en su franquicia más conocida y querida. En los próximos años el estudio polaco lanzará The Witcher 4, que será una continuación directa de la última entrega de la franquicia, y posteriormente llegará al mercado The Witcher Remake, que será una revisión completa de la primera entrega.
The Witcher 4 llegará primero, y no utilizará un motor gráfico personalizado y propio de CD Projekt RED, sino que será el primer juego del estudio basado en el Unreal Engine 5. Esto supondrá el final del RED Engine, un motor gráfico que nos ha dado muchas alegrías y que ha sido utilizado en juegos como The Witcher III y Cyberpunk 2077. Los motores propios de los grandes estudios tienen sus ventajas frente a los motores gráficos generales, sobre todo porque permiten introducir optimizaciones más profundas (los idTech son un gran ejemplo), pero son más caros y complicados de mantener y de actualizar.
Con el uso del Unreal Engine 5 en CD Projekt RED podrán dar el salto a la nueva generación sin tener que invertir grandes cantidades de tiempo y de dinero en actualizar el RED Engine. The Witcher 4 utilizará ese motor gráfico, y también lo hará The Witcher Remake, un juego que estará basado en las mismas tecnologías y avances de esa nueva entrega. Además de ser un juego de nueva generación, lo que supondrá un gran salto técnico, sabemos que The Witcher Remake será un título "más asequible" que el original para poder llegar a una audiencia más amplia, así que está claro que tendrá importantes cambios en la jugabilidad.
Ambos proyectos se encuentran todavía en una etapa muy temprana de desarrollo, así que están a varios años de distancia.
