La GeForce GTX 1050 es una tarjeta gráfica que fue gama media económica en su momento, y que poco a poco ha ido quedando desfasada hasta convertirse en una solución que ya queda un poco justa incluso en 1080p y calidades bajas, ¿pero realmente se ve tan limitada como pensamos o todavía puede mover juegos actuales?
NJ Tech ha compartido una comparativa en vídeo donde pone a prueba esta tarjeta gráfica, que utiliza la arquitectura Pascal y tiene 640 shaders, 40 TMUs, 32 ROPs, bus de 128 bits y 2 GB de GDDR5 a 7 GHz.
Assassins' Creed Valhalla con calidad baja en 1080p funciona bien en la GeForce GTX 1050, ya que logra medias de 47 FPS, así que podríamos subir la calidad gráfica un poco y mantener 30 FPS estables. Call of Duty: DMZ Beta en bajo y 1080p también funciona de forma fluida, pero en este caso es mejor mantener los 60 FPS.
Cyberpunk 2077 en 1080p y calidad baja registra medias de entre 30 y 40 FPS dependiendo de la carga gráfica de cada zona y es bastante estable, así que tenemos margen para subir un poco la calidad gráfica. Destiny 2 funciona muy bien en calidad media-alta y es perfectamente jugable.
Dying Light 2 funciona bien en calidad muy baja con resolución 1080p, y por la media de fotogramas que consigue es posible subir un poco la calidad gráfica sin comprometer mucho el rendimiento (ronda los 50 FPS en la zona inicial que es bastante exigente).
Elden Ring en calidad baja y 1080p se mueve en 30 FPS bastante estables, y Far Cry 6 en calidad baja y 1080p ronda los 30-40 FPS. God of War funciona bien en calidad baja y 1080p, con medias por encima de los 50 FPS. Horizon Zero Dawn se mueve en los 30 FPS con calidad baja, Spider-Man: Miles Morales va más justo y no llega a 30 FPS totalmente estables, y Uncharted 4 no es jugable porque cae a 21 FPS, y eso que se ha activado el FSR. Red Dead Redemption 2 funciona mejor que el anterior con una mezcla de ajustes en medio y bajo y resolución 720p por limitación de la memoria.