Una de las cosas de las que más presumía Apple era del respeto a sus usuarios, y de que su plataforma móvil, conocida como iOS, no recurría a la publicidad para monetizar a los usuarios. La manzana mordida sacaba pecho con esto y se reía de Android, pero al final se ha dado cuenta de que puede ganar mucho dinero con publicidad, y de que sus usuarios pueden convertirse en un producto muy lucrativo.
El dinero manda, y cuando se habla de una empresa más todavía. Esta semana Apple decidió incrementar el número de anuncios que mostraba a los usuarios de la App Store, su conocida tienda de aplicaciones. Que Apple esté mostrando anuncios ya es un problema que confirma que al final la compañía ha pasado por el aro y ha acabado haciendo aquello que criticaba, pero el problema es que ha llegado a un punto intolerable para los usuarios.
Apple ha sobrepasado límites que no dicen nada bueno de ella como empresa, ya que ha mostrado anuncios dedicados a aplicaciones de baja calidad, y también ha permitido la presencia de anuncios de juego, algo que ha desatado la ira de sus usuarios. La compañía de Cupertino ha decidido "pausar" este tipo de anuncios, es decir, seguirá mostrando publicidad pero no relacionados con el juego "y otras categorías".
Las aplicaciones polémicas y de dudosa calidad seguirán presentes en los anuncios de la App Store, y al mismo tiempo esta decisión de pausar los anuncios no es una solución en sí misma, porque Apple no ha dicho qué medidas tiene pensado tomar como soluciones definitivas. No creo que a ningún usuario que pague más de 1.000 euros por un iPhone le haga gracia ver publicidad de casinos al entrar a descargar aplicaciones, y tampoco es muy apropiado cuando es un terminal que se puede compartir con menores.
