Los chips se han convertido en el "oro tecnológico" de esta década. La situación de escasez de semiconductores que se vivió como consecuencia de la pandemia de la COVID-19 ha mejorado, pero todavía se vienen librando pugnas importantes entre los grandes del sector para asegurarse un buen nivel de suministro, especialmente cuando se trata de nodos avanzados.
La demanda de semiconductores es enorme, y debido a la tecnificación de numerosos sectores esta ha crecido de una manera que hace años nos habría parecido impensable. Apple, AMD, NVIDIA e incluso Intel, que tiene fábricas propias, han recurrido a TSMC como proveedor principal de chips, y esto ha hecho que el gigante taiwanés haya tenido que distribuir cada vez más su capacidad de producción.
Al tener que distribuir cada vez más la capacidad de producción los acuerdos entre esos gigantes y TSMC se han convertido en algo habitual, y también en algo imprescindible para que estos puedan asegurarse el suministro de chips que necesitan tanto para sus productos actuales como para sus próximas generaciones.
Actualmente NVIDIA utiliza el nodo N4 de TSMC que, en contra de lo que indica su nombre, no es de 4 nm, sino que se trata de un nodo de 5 nm mejorado. La compañía también tiene previsto utilizar el nodo de 3 nm de TSMC en su próxima generación de tarjetas gráficas, conocida como Blackwell, cuyo lanzamiento se producirá dentro de unos dos años aproximadamente, y que llegará encuadrada bajo la nomenclatura GeForce RTX 50.
Esa es la razón por la que el CEO de NVIDIA estaría planeando un viaje especial a las oficinas de TSMC, para cerrar un acuerdo que le permita asegurarse el suministro de obleas de chips en 3 nm que necesitará para esa nueva generación de tarjetas gráficas. La compañía taiwanesa estará muy solicitada para dicho proceso, ya que a él recurrirán tanto NVIDIA como Apple, AMD, Qualcomm e Intel.
