Los precios de la memoria RAM y de los SSDs llevan varios trimestres consecutivos de caídas que están permitiendo que cada vez sean más económicos, pero parece que la alegría va a durar poco, ya que los grandes del sector están empezando a tomar medidas para forzar una subida de precios.
Existen dos grandes causas de una subida de precios en ambos componentes. La primera es que el coste de la producción suba en gran medida, y la segunda es que la demanda sea más alta que la oferta. En este caso la subida de precios no se va a producir por ninguna de esas dos razones que darían pie a un encarecimiento "natural", sino que van a subir porque los fabricantes la van a forzar.
Para forzar esa subida de precios lo único que van a hacer es reducir la producción de memoria NAND Flash y de memoria DRAM. De esta manera se acabará equilibrando la balanza de la demanda y la oferta, aunque ese equilibrio no tiene por qué producirse de forma inmediata, y tendrá que pasar un tiempo prudencial antes de que se empiece a notar de verdad en el precio de estos componentes.
Si tenéis pensado comprar RAM o unidades SSD, os diría que este es un buen momento porque los precios están bastante bajos, y porque las previsiones de cara a los próximos meses plantean un encarecimiento de estos. Con la llegada de los Core Gen13 y de la temporada navideña la demanda también podría aumentar, y esto haría que al final los precios fuesen todavía más altos.
Esta estrategia de ajustar la producción para reducir la oferta y hacer que los precios suban no es nueva, lleva mucho tiempo funcionando en el mercado de consumo, y en todos los sectores.
