El modder Lance McDonald, conocido por haber desarrollado el parche no oficial que permitía que Bloodborne funcionase a 60 FPS en PS4, ha compartido información en la que se puede ver que alguien ha logrado hacer jailbreak a PS5. Por razones evidentes no ha dado nombres, y es que Sony podría tomar medidas legales contra la persona que haya llevado a cabo dicho jailbreak.
Los detalles son muy escasos ahora mismo, pero parece que esto ha sido posible porque se ha aprovechado una vulnerabilidad presente en la versión del firmware 4.03, que corresponde con octubre de 2021, y que fue sustituida con el firmware 4.50 en diciembre de 2021. Esto quiere decir que las consolas PS5 que hayan sido actualizadas en los últimos meses ya no pueden sufrir este tipo de jailbreak.
Gracias a la vulneración que supone este jailbreak es posible acceder a un menú de depuración, y también permite instalar archivos PS4 PKG, como la demo de Silent Hill PT. Parece que este jailbreak se podría aplicar a consolas con versiones anteriores de firmware, pero está confirmado que no funciona a partir del firmware 4.50 y superiores.
De momento este jailbreak abre la puerta a posibilidades y funciones bastante básicas, y es que aunque concede acceso a funciones de lectura y escritura no otorga acceso a nivel de ejecución, lo que significa que podemos instalar la demo de Silent Hill PT pero no es posible ejecutarla. A pesar de sus limitaciones está claro que esto habrá llamado la atención de Sony, y que cabe la posibilidad de que los responsables de este jailbreak puedan conseguir avances que hagan que al final sea posible ejecutar juegos. Esto abriría las puertas a la piratería en PS5, algo que acabaría siendo un problema grave para Sony incluso aunque solo afecte a los modelos con firmware más antiguo.