El iPhone 14 se ha convertido en el smartphone más continuista que Apple ha lanzado hasta la fecha, no solo porque repite el diseño del iPhone 13, sino porque además ni siquiera cuenta con un nuevo SoC, sino que reutiliza el chip A15 de dicho modelo, aunque con el matiz de que viene con una GPU un poco más potente.
Con el iPhone 14 la compañía de la manzana ha diferenciado todavía más su línea de teléfonos inteligentes, y ha apostado por dejar a los modelos Pro y Pro Max como los únicos que realmente pueden ser considerados como de nueva generación, y que cuentan con cambios importantes tanto en el diseño como en las especificaciones a nivel de hardware, tanto que mejoran considerablemente frente a los iPhone 13 Pro y Pro Max.
Según el conocido analista Ming-Chi Kuo Apple también ha apostado con más fuerza por reforzar la producción del iPhone 14 Pro y del iPhone 14 Pro Max, dos terminales que aglutinan ahora mismo el 85% de la producción total, mientras que el resto se reparte en un 10% para el iPhone 14 y en un 5% para el iPhone 14 Plus. Este último dato es comprensible porque su lanzamiento no tendrá lugar hasta el 7 de octubre, pero en el caso del iPhone 14 no hay excusas, ya que su lanzamiento tendrá lugar el 16 de septiembre.
Apple parece convencida de que va a tener una mayor demanda de los modelos Pro y Pro Max, y en cierta forma está "forzando" al usuario a irse a por esos dos modelos porque son los únicos que realmente traen novedades lo bastante interesantes como para justificar su compra frente a la generación anterior.
