Sony no para quieta con PS5. Hace poco la compañía confirmó una subida del precio de dicha consola en sus dos versiones, tanto la digital como la que incluye unidad óptica, que ahora cuestan 50 euros más en España, y ahora se ha confirmado el lanzamiento de dos nuevas versiones que son más ligeras que los modelos de agosto de 2021.
Cuando Sony reduce el peso de PS5 y cambia el número de versión se puede decir que ha lanzado una nueva PS5, y eso es lo que ha ocurrido recientemente, aunque de momento esos nuevos modelos solo han sido vistos en Australia, así que puede que tarden en llegar a otros mercados. Sony no ha dicho cómo ha reducido el peso de las versiones física y digital de PS5, pero como ha conseguir recortar varios cientos de gramos está claro que ha tenido que hacer algún recorte a nivel interno. Puede que haya vuelto a reducir el tamaño del radiador, pero no está confirmado.
La PS5 original con unidad óptica (CFI-1000A) pesaba 4,5 kilogramos, y la revisión CFI-1100A bajó a 4,2 kilogramos. La versión CFI-1200A recién lanzada solo pesa 3,9 kilogramos. Las versión digital tenía un peso de 3,9 kilogramos en su modelo CFI-1000B, cifra que se redujo a 3,6 kilogramos con la CFI-1100B de 2021 y que ahora cae a 3,4 kilogramos con el modelo CFI-1200B.
Reducir el peso de PS5 implica abaratar costes de fabricación, y esto es favorable para Sony porque le permite ganar más dinero por unidad vendida. Para el consumidor no suele tener ningún impacto negativo, siempre que los recortes no afecten gravemente al sistema de refrigeración ni a las temperaturas de trabajo. Esto no va a afectar al precio de PS5, que seguirá tal cual, aunque Sony sí que podrá sacarle una mayor rentabilidad.
