Sony ha subido el precio de PS5, y esto ha sembrado dudas sobre el futuro de Xbox Series X-Series S, y también sobre el de Nintendo Switch. Antes de que se confirmara la subida de precio de la consola de Sony todo parecía indicar que ni Microsoft ni Nintendo iban a subir precios, y ahora ambas consolas se han reafirmado en esa postura, no habrá una subida de precios, al menos de momento.
Hay que decir de momento porque nunca se sabe lo que puede ocurrir dentro de unos meses. Puede que al final Microsoft o Nintendo tengan que acabar subiendo el precio de sus consolas si la situación del mercado, la economía y la cadena de suministros y de producción así lo exigen, pero parece que van a intentar hacer todo lo posible para que eso no ocurra. Mantener el precio de sus consolas les permitirá ser aún más competitivas, y ahora, con la diferencia de precio que hay entre PS5 y Xbox Series X, y siendo esta última más potente que la primera, hay menos razones para comprar la consola de Sony.
Xbox Series X seguirá teniendo un precio recomendado de 499,99 euros, y Xbox Series S seguirá costando 299,99 euros, aunque esta última ha estado casi siempre disponible por debajo de ese precio, y llegó a bajar a los 260 euros en algunos minoristas. Nintendo también mantendrá intactos los precios de todas las versiones de Nintendo Switch, incluyendo el nuevo modelo con pantalla OLED. Los expertos dicen que esto no afectará a las ventas de PS5, pero si se mantiene durante un tiempo esa diferencia de precio puede que al final le acabe pasando factura de una manera u otra.
